Tal y como anunciamos la semana pasada, el caos que ha acompañado a la construcción del Parque de La Ranilla parece que llega a su fin. El ayuntamiento y Copcisa, la empresa contratista, han llegado a un acuerdo para zanjar el conflicto que mantenían desde hace meses.
La empresa demandaba casi un millón de euros derivados no solo de las obras realizadas, sino también incluyendo las indemnizaciones por demora en los trabajos en el parque; pero finalmente ha cedido a la presión de Urbanismo, que le dará a la constructora menos de 200.000 euros.
Tras esto, el ayuntamiento devuelve la fianza a la constructora por los trabajos realizados y los que nunca llegaron a realizarse, pero no se lleva a cabo ninguna indemnización por daños y perjuicios. Tras tres años de conflicto entre empresa y consistorio, el parque verá ahora una nueva fase y las obras volverán lo antes posible a este solar que los vecinos llevaban viendo llenarse de jaramagos y plantas salvajes muchos años. El presupuesto está listo y el dinero, guardado por Hacienda. Solo falta una nueva constructora que decida continuar los trabajos después de que Copcisa se desvincule del proyecto.
R.N.



